lunes, marzo 23, 2015

23 de Marzo de 1915

                                    Hace ahora exactamente cien años que nació mi padre, Luis Oller Crosiet.
A él le tocó vivir una infancia inscrita en la dictadura, una juventud envuelta en la inestabilidad de las calles republicanas y una primera edad adulta inmerso en una contienda fratricida. Después, desaparecida la familia, hubo de reconstruir sobre los restos de la guerra, las lineas vitales que le sustentasen: el matrimonio y la profesión médica. Años de penurias y espejismos, de apariencias, de tensiones escondidas por un orden impuesto y, a veces, creído. Hasta 1959 no empezaron los viajes al extranjero. Luego, cada vez más frecuentes, abrieron ideas, horizontes, descubrieron engaños. Donde hubo inseguridad disfrazada se asentaron criterios sólidos; donde la rigidez había tenido cabida flexibilizó su posicionamiento hasta convertirse en un recipiente amable y acogedor.



Había nacido en calle Balmes 88, planta principal; su padre Luis, su madre Rosario, andaluza. Un hermano tres años mayor, Aurelio. Le gustaba recordar que su madre explicaba que una señora extranjera, cuyo marido apenas apareció algún día, vecina en la puerta de enfrente, pasó a conocer y saludar al recién nacido. Al año  se marcharon. Mucho tiempo después se conoció su nombre: Trotsky.

Le satisfacía hacerse retratos, más que fotos. El retrato condensa el tiempo, hace referencia a la esfera irreal a la que se aspira, aquella para la cual el esfuerzo realizado para alcanzarla ennoblece. Por contra, la fotografía de un instante es un intento de captar un tiempo blando, hacer creer que la realidad no es otra que esa, cuando, a todas luces, no lo es. El retrato no engaña en sus intenciones. La instantánea sí.





Tuvo una novia epistolar, londinense. Nunca se llegaron a ver, pero su relación duró casi una década y de ella guardó siempre una foto. Ella, durante la guerra, sirvió de enlace entre los miembros de la familia separados por la línea del frente.
Luego vinieron años de atenta escucha a la radio, sobre todo a las emisiones de la BBC sobre la guerra europea: una información alejada de la que procedía del eje informativo Berlín-Madrid.













En1944 se casó con mi madre. Ella era garantía de fuerza y visión positiva; la mejor compañía para su espíritu sensible. Vivieron cuarenta y cinco años casados y tuvieron tres hijos.



Acabada la carrera de medicina, ya con un hijo -mi hermano José-Luis-, su carácter se fue acomodando a la máscara médica, la que sin dejar de mantener una docta distancia, se aproxima hasta la intimidad de todo aquél que lo requiere. Así se construyó un hombre afectivo, al tiempo que imagen y reflejo de los valores burgueses. Su vida transcurrió en el mantenimiento de este equilibrio, no sin tener que afrontar hipertensiones ligadas al exceso de control, o al miedo a perderlo. Superarlo lo hizo todavía más afable, más cercano. Un cáncer lo afectó durante cuatro años, hasta vencerlo en noviembre de 1989.  La última noticia que le pude dar es que había caído el muro de Berlín. Él, gran seguidor de la perestroika de Gorbachov, frunció el ceño cómo si le costase comprender, igual que a todos, pero él ya no pudo participar de la alegría que desbordó Europa. Pocos meses antes de fallecer había hecho su último viaje a Alemania, a ver a mi hermano Víctor. Le hubiera gustado ver cicatrizadas del todo las heridas de una Europa que había estado rota por las ideas, ahora un continente unido por la amistad y la reconciliación.


Hoy habría cumplido 100 años. Lo habríamos celebrado con discreción, como a él le gustaba hacer las cosas: ¡en la medida justa! Apenas conoció los ordenadores y, aunque supuso que estábamos en ciernes de una revolución informática, no podía ni imaginar lo que llegaría a ser Internet ni las redes sociales. Es precisamente este el lugar donde, aparte del recuerdo de cada uno de nosotros, se va a celebrar este aniversario: un punto de encuentro para que todos los que le conocimos le recordemos juntos.

viernes, febrero 27, 2015

Variaciones Goldberg

Catalunya Música me acompaña en mis viajes matutinos y hoy me ha regalado unas variaciones Goldbeg por Pierre Hantai. No eran todavía las ocho y un cielo espléndido y enrojecido se mostraba ante mí. ¡La música absoluta de Bach reflejada en este amanecer! El coche ha rodado ligero con el tempo lento que Hantai imprime a su interpretación; al fondo, el Montseny me ha parecido una montaña dorada.



El Montseny

La gran atracción de Bach es que no tiene dudas, es un creyente acérrimo de un universo perfecto, circular, que con su arte deja entrever. Ahora, que vivimos fisurados, quedar arropados por él es un bálsamo adictivo.
Espero el día que mis vacilaciones se diluyan en una armonía bachiana, que lo relativo deje de vagar inconsistente, y una fuga moébica resuene sin fin.

domingo, febrero 22, 2015

Diario

Esta semana he visto por TV3 una entrevista a Salvador Pániker.  Todo un acontecimiento.  Él ha sido para mí un referente durante mis últimos treinta años. Nunca le he conocido en persona. Sin embargo, su presencia ha sido constante entre mis libros. De muy joven me había impregnado de todo lo que iba firmado por Allan Watts. Por ello me fue fácil contactar con el mundo híbrido y fecundo de Pániker. Son dos mundos interconectados.
                La entrevista es larga y da cabida a múltiples temas: su propia historia, la de su hermano, la de Occidente y Oriente, el hinduismo, el tantra, la relación con el sexo femenino, la meditación, y la muerte entre otras varias. Una de ellas, y que subrayó de forma especial, es la utilidad de hacer y llevar un diario. A mi entender esto es tanto como crear y modular una historia propia: al escribir se construye una realidad  —que es más o menos ficción— que retroalimenta el modo de vivir. Después vendrá una nueva interpretación, otra anotación, una nueva ficción que dará pie para continuar el viaje personal. Cada apunte constituye un pilar, un punto de apoyo para atravesar el río del tiempo. Una construcción que permite vislumbrar mejor lo que en cada momento hay que hacer al hilo de la propia historiografía.
               Yo no llevo ningún diario, salvo este blog que con sus 68 entradas cumple estos días nueve años exactos.
               Una vez más Pániker es esclarecedor; este blog/diario ciertamente me ha guiado en mi camino. Gracias.
Feliz cumpleaños "Entrereflexiones"
Por cierto: Es otro amante absoluto de Bach

lunes, diciembre 15, 2014

Nadal 2014


De la negror més fosca, només clapejada per fredes i caòtiques estrelles, emergí una llum càlida i propera. Va venir d'allò més profund i es va fer present sense que acció humana hagués tingut res a veure. Des de llavors s'expandeix i multiplica reflectida en cada un d'aquells que la saben veure, no per coneixement, sinó per afecte. Consola i regala claredat per tal que decidim lliurement per on seguir.

El meu Portal


Del negro más hondo, solo moteado por frías y caóticas estrellas, emergió una luz cálida y próxima. Vino de lo más profundo y se hizo presente sin que acción humana hubiese tenido nada que ver. Desde entonces se expande y multiplica reflejada en cada uno de aquellos que la saben ver, no por conocimiento, sino por afecto. Consuela y regala claridad para que decidamos en libertad por dónde continuar.

BON NADAL !!!!!
FELIZ NAVIDAD!!!!!






jueves, junio 12, 2014


En última instancia, el “yo” es una alucinación y , sin embargo, se da la paradoja de que es la cosa más valiosa que poseemos.

Douglas R. Hofstadter(1)







Algo más sobre mí al cumplir los sesenta

Nací en 1954, hace ahora sesenta años. De aquel universo no queda casi nada, aunque siga siendo mucho dado que nuestro mundo no es explicable sin él. Se da la paradoja de que estando yo aquí, soy aquel mundo y también este; he tenido permanencia dentro del cambio, formo parte de la memoria, y en mi presente soy una plataforma de posibilidades para el futuro. Fluctúo entre el ser obligado por el despertar de cada mañana que se hace autoconsciente hasta el ser que cierra los cansados párpados por la noche. En esa franja de vigilia está mi oportunidad, que como un experimento reiterativo y sin fin, sabré aprovechar, o no.
            Tal como recordó Einstein, el tiempo y el espacio no existen en sí mismos. No hay un tiempo universal sobre el que se apoyen los aconteceres, ni un espacio tridimensional sobre cuyas coordenadas la materia se deslice. Tiempo y espacio solo se dan en relación a la materia existente, dentro de ella, de esa misma materia que está en constante movimiento. Los acontecimientos se suceden unos a otros, de manera imparable, cambiándolo todo. Si algo no cambia, es que todo cambia.           
            Y si esto es realmente cierto, entonces será cierto también que mi permanencia es una ilusión. Yo tampoco soy aquél que fui cuando sonó el timbre del último día de clase en la escuela secundaria, y en consecuencia tampoco el que ha escrito las primeras letras de este texto. ¿Quién soy, pues? Ni alguien, ni nadie.  Rota la geometría euclidiana, soy producto de una ecuación con números irregulares que expresan el emerger y el mantenimiento de cierta complejidad salida de entre la vastedad del bullicioso caos. Emerge una apariencia que desaparecerá en cuanto la fuente de energía que me mantiene se diluya. Es una apariencia que habrá actuado en todas mis dimensiones y metamorfosis desde mi más tierna infancia hasta los años más longevos a los que pueda acceder.

            Según la Real Academia Española la apariencia es:
apariencia.
(Del lat. apparentĭa).
1. f. Aspecto o parecer exterior de alguien o algo.
2. f. Verosimilitud, probabilidad.
3. f. Cosa que parece y no es.
4. f. En el teatro, escena pintada sobre lienzo o representada con actores y muñecos, oculta por una cortina que se descorre en cierto momento de la representación.


          Concluyendo, ser apariencia, verosimilitud, probabilidad, aspecto exterior, es el máximo consuelo al que podemos aspirar, y eso con mucha voluntad y esfuerzo. Sin ellos los límites se diluyen y el pulso vital queda confundido en un paisaje anodino. Por suerte en este ser caben muchas cosas, como por ejemplo el amor al otro, el cual -y eh aquí otra paradoja-, no deja de ser él también otra apariencia.


           
           La voz de Rilke resuena cuando dice “Has de cambiar tu vida” y te recuerda que estás inmerso en un océano de cambio, en el que debes coger con mano firme el timón. De su interjección se desprende una consecuencia en forma de pregunta: ¿Qué estás haciendo? Al fin, no solo has de contestarte, sino dar una respuesta ética frente a los demás. Y todo ello subido a las tablas del teatro, descorrida toda cortina, en donde día a día representas esa apariencia que emerge, quieras o no.

            Sin tiempo, sin espacio, en cambio constante, todo apariencia, perdido pues el marco de referencia, vivir para mí sigue siendo un arte de difícil ejecución. Guiado por una amalgama entre intuición y razón, donde intento que haya más de la primera que de la segunda, solo es soportable si alguien me mira, pero sobre todo se llena de esperanza si alguien me llama por mi nombre: 

Enrique


Nota: ¡Feliz cumpleaños para todos!

1. D. Hofstadter: Yo soy un extraño bucle. Pag 376.  Ed Tusquets, Barcelona 2008








domingo, marzo 23, 2014

La densidad del tiempo






El tiempo emerge con un chorro fluido y luminoso de la roca más dura, de esa cuyo fuego interno fuerza para dar estructura al presente y facilitar así que los aconteceres se encadenen en lianas. Encima de ellas nace otra forma del tiempo, la memoria, única responsable del pasado, siempre incompleto y lleno de sombras. De la mezcla de lianas y memoria crece la urdimbre, y sobre ella las espigas de los demás futuros, que al inicio son siempre oscuros, hasta que a uno le llega la hora y se precipita por la boca de la fuente y nace no se sabe qué o quién.

          El tiempo, pues, se manifiesta en el mundo por los acontecimientos. Por eso, cuando los aconteceres advienen de manera muy estrecha entre sí, significa que la densidad del tiempo ha aumentado.

          Al final, coexisten complejidades que se enredan entre sí sobre un tapiz de aparentes constantes: la materia, la velocidad de la luz y el tiempo. ¿Y si resultase que solo nosotros fuésemos los que las apreciáramos como tales constantes? Imaginar un espacio-tiempo en cambio evolutivo, estirándose y encogiéndose, sería aceptar que en momentos determinados las cosas se producirían de forma diferente: la roca menos dura o el chorro más denso y menos claro. En definitiva, el tiempo más o menos denso. Los sucesos se apilarían distintos y nacerían otras realidades, otros universos.

          Al menos, algo así pasa en nuestras vidas.

       
Nota: En recuerdo de mi padre que hoy cumpliría noventa y nueve años y que fue un gran admirador del primer Presidente de nuestra democracia, Adolfo Suárez, que nos dejó definitivamente hoy.


miércoles, febrero 26, 2014

Formas

Estatua de Isis encontrada sumergida frente
a Alejandría


Al mismo tiempo que la línea traza un contorno, mientras delimita un espacio, en ese mismo instante está dibujando un sin fin de poros por los que otra posible realidad más profunda, gracias a la transparencia, se hace presente. El lápiz se esfuerza en demarcar un trozo del universo, pero la realidad, aunque solo sea oquedad, se infiltra insistente a través de los resquicios, que siempre hay y encuentra, para hacerse visible. De manera semejante la soledad, tan infinita, esa que está siempre, apunta y emerge por todos los recovecos que los aconteceres dejan entre sí. Entonces, su superficie áspera se vive hasta el fin del tiempo, sin posibilidad de vuelta atrás.
         Berlín, agosto de 2006 en Martin Gropius-Bau, fue cuando me encontré de frente con Isis, la rescatada del fondo del mar frente a la costa de Alejandría, la diosa egipcia más femenina, la más amorosa, toda ella transparencia, desnudez diáfana tras una túnica de pliegues contorneados. Desde entonces vivo suspendido en la espera de conocer si detrás de las formas es verdad que hay una realidad no hueca mayor que la solitud.

lunes, enero 06, 2014

Han venido los Reyes Magos!!!





¡Han venido los Reyes!


         Un año más se han hecho visibles. Los camellos se han comido las algarrobas que les dejamos y ellos han vaciado las copas de "champán". No podemos vivir sin ellos. Lo saben y por eso acuden sin falta a la cita. De esta manera nos muestran la irrealidad de la realidad en que vivimos a diario. Quizás por eso este año me han traído un libro con el mundo imaginario e irreductible de un amigo suyo, otro Rey Mago, William Blake. Abrió los ojos al mundo del mito que nos sustenta y nos da pie, lejos de la lógica aritmética.
     



  Ahora, perdidos en el bosque de los números binarios, ¿dónde se esconden los mitos que mueven nuestro mundo? El próximo año, por la noche, los esperaré despierto y les preguntaré si ellos y nosotros somos de la misma naturaleza. Quizás respondan que sí. Y quizá nos hagan otro regalo y nos digan qué se esconde detrás del mundo que aparece.

sábado, diciembre 14, 2013

Nadala 2013





Amanecer del día 7 de diciembre en el Montseny

"Tempus fugit"  pero el deseo permanece



      Este es el reloj que durante más de cincuenta años marcó las horas en nuestra casa familiar de la calle Muntaner. Un buen día de esta última primavera se paró sin remedio, retuvo la hora y con ella, a mi madre. Cuando vaciamos el piso quedó allí, testimonio único de un tiempo cerrado, de una  sucesión de aconteceres, que unidos por su tic-tac construyeron la vida de la casa donde nací.

      Ahora, que se acerca la Navidad, ya no habrá lo que había, todo será en apariencia nuevo, pero en nuestra mano estará que sea, además, renovado, fruto de la  voluntad más profunda. Serán otros tics y otros tacs los que hilvanarán nuevos aconteceres, ahora y como siempre, en la búsqueda y en la esperanza de una felicidad plena.



Así, pues, ¡FELIZ NAVIDAD!








Nadala 2012

viernes, noviembre 01, 2013

Autorretrato, o “Un Pié de Rey sobre  fondo en blanco y negro”




Raza blanca, caucásica, cabeza  casi cuadrada, fotosensibilidad de piel  tipo I , color pelo castaño con canas, algunas, en las patillas. Afeitado. Tamaño de la frente,  4,6 cm. Tamaño de las cejas: 6 cm. Entrecejo, 2,6 cm. Tamaño longitudinal de la nariz: 4,9 cm. Tamaño anchura nariz a nivel de orificios nasales: 4,1 cm.  Perfil de la nariz, algo aguileña. Tamaño orejas: 6,4 por 3,9. Ángulo implantación de las orejas:   20º. Color de los ojos, azul grisáceo. Tamaño de lo ojos: longitudinal 3,5 cm, vertical (abiertos) 2 cm.  Tamaño de la boca cerrada 6,1 cm., abierta, 6,7 cm.  Dientes blanco matizado y pequeños. Labios ni finos ni gruesos. Pómulos poco sobresalidos, mejillas rellenas. Piel grasa con recuerdos del acné juvenil. Discreta papada.
He aquí la descripción pormenorizada de las características antropométricas y antropofísicas de mi autorretrato. Medidas realizadas con pié de rey, lo más exactas que me ha sido posible. Sin embargo, no hay que olvidar que todas estas condiciones anatómicas han sido modificadas a través del tiempo por los elementos que han constituido el entorno,  ese fondo en blanco y negro sobre el que destaca el autorretrato.  Nacido en la posguerra tardía, todavía  con cartillas de racionamiento en circulación, de familia de clase media, educado en una escuela extranjera y seguidor de la profesión paterna, son los trazos que luego coloreados sustentan en el aire el rostro que intento explicar.  Pero, ¿cómo introducir en él y explicar las líneas de dolor o estrés que lo atraviesan?, ¿cómo dibujar las miradas de compasión hacia los demás, o de aquellas de súplica, frente a los abandonos sufridos, o aquellas otras, oblicuadas, de suspicacia o astucia? ¿Y las líneas de expresión que reflejan sentimientos de felicidad, bienestar, contemplación, y empatía, donde ponerlas? Mirar, ver y volver a mirar, son la base sólida del construir de nuestros mundos. ¿Cómo reflejarlos? ¿Cómo transmitir todas las construcciones de esos universos vividos? Es más, ¿cómo participar a los demás que los hemos cambiado, modificado, en definitiva, que hemos crecido, que hemos vivido?  Y si el intento fuese ciertamente exitoso, ¿no nos encontraríamos al finalizarlo que ya no sería así, porque de hecho ya habríamos cambiado? Así, como parece , el autorretrato no es posible, ni con el pié de rey, ni con los matices de los grises, ni tan siquiera con los colores que nos dan forma, tan sólo me queda reconocer que, más allá de los límites explorables con las palabras, soy un hombre.
La luna sobre Les Agudes del Montseny


       Este es un texto que escribí hace tres años. No he cambiado tanto, solo que ahora llevo barba. Hoy es primero de noviembre, el mes en que recordamos a nuestros difuntos, intentamos volver a ver la expresión de sus caras para entrever de nuevo aquellas vidas, que en parte fueron las nuestras. Sus surcos, sus líneas de expresión, aquello que nos hace semejantes en ese silencio interior no compartible.

       Sí, los recuerdo. A todos.

martes, octubre 01, 2013

Tiempo y memoria



El Atlántico en Madeira
Hilar los sucesos es dar forma al tiempo. Después, el zigzag por la trama de la vida construirá un tejido teñido de memoria. Así nacerá este paño, año tras año, así envejecerán sus estratos más antiguos, para luego desgranarse en el olvido. Al fin, el tiempo es el soporte que, en cada uno, sostiene todo el ir y venir de la rueca.

sábado, junio 08, 2013



           En un pequeño trozo de papel mi madre escribió hace un par de meses esta fecha. Quizá fue la última vez que escribió una. Letra redondilla, algo irregular e insegura de mujer mayor, nonagenaria. Pocos días después enfermó y en escasas cinco semanas su tiempo se paró en la madrugada de ese día.





            Tuve el privilegio de acompañarla en sus postreras horas, esas en las que es necesario romper el último miedo.

            A las cuatro de la mañana del lunes 3 de junio, la noche, ya más cálida de este inicio del mes de Junio, se resistía a dar paso a la madrugada; la luna decreciente nos miró de reojo a los dos. Estábamos mano a mano, ella y yo. Ella, en su fatigoso trabajo de lograr una bocanada más de aire, y yo, en el esfuerzo de aceptar otra realidad interna, porque aunque ella se estaba yendo, otra cosa es la que en uno  muere: la mirada del otro que nos sustenta.  Finalmente vinieron los primeros albores, y la nueva luz de la habitación nos recogió. A Mamá, esa misma luz, divina, cada vez más intensa, la incluyó en su seno devolviéndola a los suyos, a sus padres y a sus hermanos y, como no, a su marido Luis.

           Ahora toca el momento de reconstruir otro mundo, renovado, que con su recuerdo, de buen seguro será todavía mejor.

sábado, abril 13, 2013

En recuerdo de Carlos

Me han dicho que te has ido ya. Eras el más joven de la clase y te ha tocado a ti abrir el último camino. Años de juegos infantiles, luego adolescentes y un largo silencio mutuo después, solo interrumpido en dos ocasiones, una noche de reencuentro y otra al inicio del último verano. Entonces casi pudimos redescubrirnos en la esfera más íntima, tú por debajo de tus gestos y yo de mi máscara. Siempre hemos sabido que estábamos ahí, y hacía tiempo que habíamos comprendido que a pesar de las aparentes diferencias, la materia de ese suelo era semejante. Conocerte lo he hecho a través de mi, había un rincón que eras tú. Creo que tú también me has conocido a través de ti. Son huellas juveniles, a veces dolorosas, pero queridas por propias, y tan adheridas que son inarrancables. Es por eso que, aunque digan que te has ido, aquí te encuentro.

Mi padre, el padre de Carlos, su madre Helena, mi madre, Carlos y yo

sábado, enero 19, 2013

Nuevo Blog "Mis Quijotes"



Mi Quijote Berlinés


Corría el otoño del año 2002, época en que ya hace frío en Berlín, más cuando llegas a él desde el mediterráneo en visita de tres días. Así es que íbamos abrigados con unas zamarras bien gruesas. Berlín es una ciudad con múltiples mercadillos de antigüedades al aire libre, a los que como buenos turistas fuimos a  parar.  Removiendo todo tipo de baratijas, porcelanas desaparejadas, cubiertos viejos, platos y jarrones,  apareció un Quijote en alemán. Lo hojeé sin más, pero  como el que no quiere la cosa le pedí al hombre qué valía. Realmente por los tres marcos que me pidió dudé unos instantes en comprarlo aún sabiendo que nunca leería un quijote en alemán y en letra gótica. Era algo así como una broma.  Seguí removiendo. Como no encontramos nada de interés decidimos seguir camino, pero al salir del área de exposición de las caóticas y no menos mugrientas cosas de ese vendedor, éste se me acercó y muy cortésmente me preguntó si estaba en realidad interesado por el Quijote. Pensé que me iba a ofrecer un rebaja en el precio del libro, aunque ya era muy barato. También, acentuando mi cortesía,  le respondí que no lo sabía, que en todo caso me lo tenía que pensar.  Entonces el vendedor, señalándome mi brazo, me dijo que ya lo llevaba. Y, ¡era cierto! Me había puesto el libro debajo de mi brazo izquierdo bien apretado al tórax, pero con tan grueso abrigo no me estaba dando cuenta. Todos nos pusimos a reír y evidentemente de mi bolsillo salieron los tres marcos y mis disculpas. Fue así, con este incidente, cómo se inició mi colección de Quijotes en todas las lenguas que he podido encontrar, siempre con la idea de libros que tuviesen ya su propia historia, que explicasen algo más de la presencia viva de Don Quijote entre nosotros los humanos de todas las latitudes. Y así, poco a poco me he ido adentrando en la obra principal de Cervantes, que no es sólo los textos que publicó en 1605 y 1615, sino también toda la cola estelar que ha acompañado y marcado nuestra  edad moderna.


  
A este primer  libro traducido al alemán le han seguido hasta el momento más de veinte traducciones a otras tantas lenguas. Los he ido adquiriendo principalmente por Internet y también en mis viajes. Es un motivo de divertimento viajar por las distintas ciudades e ir buscando por las librerías de viejo algún Quijote. Luego, en casa, se abre la imaginación pensando y recreando una posible historia; buscar datos escudriñando en la red, conocer personajes perdidos en la memoria que vivieron traduciendo una historia del siglo XVI-XVII para unos lectores de culturas, a veces, totalmente ajenas y alejadas tres o cuatrocientos años en el tiempo.  Y ahora, mediante este blog que se inicia, todo viajará a la velocidad de la luz. Don Quijote montado sobre un Rocinante de luz!

A mi nuevo blog: Mis Quijotes

viernes, diciembre 21, 2012

Nadala 2012


Hace pocas semanas encontré en el fondo de un cajón unos negativos. Esta foto pertenece al primer viaje que hizo mi padre a Alemania en 1959. ¡Qué poco se podía imaginar él  que yo la encontraría cincuenta y tres años después, y la interpretaría con mis mejores deseos de  Felicidad para estas Navidades de 2012!

En su recuerdo…




El  clic del obturador detuvo el instante, y lo hizo durar para que llegase a nosotros:

un hombre solitario mira al pasado siempre roto, mientras es observado por un objetivo que enfoca a un futuro perpetuamente desdibujado.

Solo la Estrella de la Buena Voluntad nos sirve de guía.

Al final, lo venidero está en primer plano, en ese volante que depende únicamente de nuestras manos.  





miércoles, agosto 01, 2012

¿Y si Sócrates no tuviese razón?

Fue Sócrates el que dijo que una vida no meditada era una vida desperdiciada. Así es que desde entonces en Occidente no paramos de darle al magín pensando y pensando. Sin embargo, hay algo en su historia que me hace sospechar que puede haber gato encerrado. Su esposa Jantipa, que por cierto era bastante más joven que él, es recordada como una persona sumamente antipática, incluso desagradable. Esto me hace pensar que quizá el maestro no fuese muy buen "esposo" detrás de tanto darle al tarro, y que la pobre Jantipa, también quizá, estaría hasta el moño del sabio, y en estado de "carencias múltiples". Es decir, que aquí la pobre era ella, y no él, y dos mil quinientos años de machismo no han hecho más que machacarla todavía más. A saber, que el mundo de la pareja era y sigue siendo un misterio que ni el mismísimo Sócrates, piensa que piensa, lo hubiese resuelto aunque hubiese vivido todos estos siglos.


Jantipa echándole un orinal a Sócrates (¿Qué le debería haber hecho para merecer esto?)

viernes, febrero 17, 2012

A vueltas con el sentido y los enigmas

Víctor Frankl es un referente de primera línea en cuanto al sentido de la vida. Es admirable. Según él hay sentido o sentidos en la vida, lo cual la hace más llevadera. Pero eh aquí que si hubiese un sentido alguien lo habría encontrado y lo habría expandido para todos los mortales. Y si hubiera dos sentidos también habría sido igual. Al final, si la lista hubiese sido de 500 sentidos también los tendríamos muy bien explicados y quizás clasificados en categorías. Pero esto no es así. No parece que el sentido nazca de fuera y sea transmisible; mas bien parece que nace de dentro y es personal e intransferible, como el carnet del Barça. Pero entonces, si el sentido, o los sentidos, emergen de entre nosotros y las situaciones en las que nos encontramos, ¿no será que es la misma vida la que se expresa y, por lo tanto la pregunta del sentido de la vida no sería la única y quizás la más adecuada? En definitiva las preguntas  dan lugar a sus propios horizontes en donde cabe un numero limitado de respuestas posibles.Y nos ponemos tozudos en intentar dar respuesta a las preguntas sin llegar a cuestionarlas.  ¡Y nuestra pregunta sobre el sentido de la vida parece que tiene resonancias muy griegas! De hecho se puede llegar a ser un hombre o una mujer muy completos sin haber tenido que plantearse la cuestión del sentido de la vida.  Y es que desde los griegos el pensamiento  ha cogido una preponderancia sin parangón. De ser un útil para vivir mejor se ha convertido en un esclavizador. Me recuerda a la película de The Servant de J. Losey con tan mórbido entramado. En fin, no más palabras no vaya a ser que nos liemos en alguna pregunta más.

Entramado de Pez, Puerto Olímpico Barcelona

domingo, diciembre 18, 2011

Nadala 2011

Algo habrá en nuestro ser que hace que nos maravillemos. Algo habrá que quizás tenga que ver con Belén.
Sí, algo hay. Igual que el ojo no se ve a sí mismo y sólo lo hace cuando está enfermo con sus opacidades y manchas, nosotros, que fácilmente nos trastornamos, percibimos el mundo humano con sus impurezas. Nos cuesta apreciar sus transparencias más puras, sus bondades más infinitas. Algo habrá en Belén. Algo hay aquí mismo que nos cuesta ver, como al pez le cuesta ver el agua, como a nosotros nos cuesta ver el aire, pero que está aquí. ¡Algo hay en Belén!


Felices Fiestas a todos!


Nadal 

Sento el fred de la nit
                                i la simbomba fosca
Així el grup d'homes joves que ara passa cantant
Sento el carro dels apis
                                  que l'empedrat recolza
i els altres qui l'avencen tots d'adreça al mercat


Els de casa          a la cuina
                                prop del braser que crema
amb el gas tot encès han enllestit el gall
Ara esguardo la lluna que m'apar lluna plena
i ells recullen les plomes
                                i ja enyoren demà


Demà posats a taula oblidarem els pobres
-i tan pobres com som-
                               Jesús ja serà nat
Ens mirarà un moment a l'hora de les postres
i després de mirar-nos       arrencarà a plorar


Joan Salvat Papasseit

Nota: La foto es mi bola de cristal con un rayo de sol.

miércoles, febrero 23, 2011

La duda



Dice Graham Greene, cuando habla de la realidad y la ficción en el Quijote, que dudar es la perdida de la libertad de acción. Y sólo los humanos dudamos, sólo nosotros tenemos la capacidad de proyectar los resultados de nuestras acciones y evaluar el grado de eficacia de las mismas. Y en esas estamos, intentando siempre obtener el mejor resultado. Pero claro, ¿qué es lo mejor? ¿para quién es mejor?¿Pueden ser  los resultados absolutamente mejores o peores? ¿Desde qué punto de vista y desde qué momento de la historia aseguramos que unos resultados fueron mejores que las opciones que no fueron porque se abortaron? No hay manera de vivir fuera de las dudas incluida aquella que hace referencia a nuestra vida en el mundo de la realidad y de la ficción. ¿En cuál estamos?¿viajamos de la una a la otra? ¿Las ficciones tan vividas llegan a ser realidades? Y las realidades, de tan reiteradas y anestesiadas, ¿llegan a ser ficciones? No hay manera de vivir fuera de la duda de si todo esto es real o ficción, pero, ¡Ay, paradoja!, seguimos siendo libres.

sábado, enero 15, 2011

Sospechas, dudas e imaginario, o Los Reyes Magos

Hemos vuelto a celebrar que venían los Reyes Magos. Un año más. Y un año más he ido a verlos, pero no sólo a ellos sino también a esos miles de niños para los que son una realidad sin fisuras. A estos niños les acompañan sus hermanos algo más mayores, que ya sospecharon un conflicto entre realidades, y que se iniciaron en el mundo de la duda. Luego, atraídos por el nuevo universo de los adultos, fueron convencidos para mantener en secreto ese imaginario de los más peques. Pero lo que estos mayorcitos no saben todavía es que ese pacto con los mayores no es más que asentarse en otro mundo imaginario que luego, más tarde, cuando tengan una adolescencia hormonada, deberán poner de nuevo bajo sospecha y dudar, dudar hasta reventar. Deberán construir ellos mismos otro imaginario, o adherirse a uno preexistente para modificarlo. Y así, de imaginario en imaginario, de mundo en  mundo, irán saltando y salvándose de dudas, pero, sospechando al final de todo. Sólo que como premio se encontrarán en el ejercicio de una libertad inesperada. Deberán decidir por motu propio a qué imaginario saltar y cómo hacerlo. También habrán de zanjar cuánto de su parte ponen para sumarse a esa aventura humana que es vivir anclados participadamente en no se sabe qué exactamente, y que cada vez es más complejo. Pero no hay cuidado; los Reyes Magos vuelven cada año, y sino  vengan ustedes que los verán...

domingo, diciembre 19, 2010

Nadala 2010

Aquest any us vull felicitar amb una Nadala en record de Manolo Hugué (1872-1945), a qui Josep Pla va dedicar-li una biografia, i del qual Picasso va dir que era un dels millors homes que havia conegut. Li devem a Manolo la frase que diu que abans de ser un artista un ha de ser un home. Ara que tot està una altra vegada tan regirat potser haurem de recordar-lo de nou i amb això, de ben segur,  encendrem una llumeta d'esperança.






Dieu-m'ho, si ho sabeu, dieu
el perquè un cor cansat que tot l'enaigua
troba tan gran consol, per son dol,
tant si es mira el foc, hores tot sol,
com si es mira l'aigua, si corre poc a poc.
És que, com elles, son cor té llengües de foc
que, bessant-lo, el consumeixen com a les estrelles.
I l'aigua jamai quieta
li recorda son ànima, sempre inquieta.
Dieu-me, si ho sabeu,
el perqué de tanta meravella.
Dieu-m'ho, si ho sabeu,
a cau d'orella.



M. Hugué, L'Ametlla del Vallès, juny, 1945



Bon Nadal, i que us pugueu meravellar amb goig 2011 vegades l'any que ve! Com a mínim, és clar!