miércoles, noviembre 14, 2018

El literato expuesto y sus personajes


Tres son las situaciones a las que se enfrenta cualquier escritor en su tarea de describir: describir lo conocido, lo desconocido y lo que todavía no tiene nombre.  

Lo conocido pertenece siempre al pasado; como todo conocimiento es un saber incompleto e incierto.

Lo desconocido, lo que no tiene reflejo alguno en la memoria, es una interpretación llena de incertidumbre, un enfrentamiento contra la imaginación. Afrontar lo desconocido vestidos con el traje de la prudencia, el que hace que las incógnitas y aventuras que se encuentran en el camino tengan más posibilidades de ser superadas y, como Ulises, llegar a buen puerto, es el signo de la inteligencia humana.


Mosaico del prudente Ulises en el Museo del Bardo en Túnez

Al fin, exponerse a algo que ni se encuentra en el mundo de lo conocido, ni en el de lo desconocido, sino en ese otro que contiene lo que es ignoto, es un simple quedar al aire mecido por un vaivén vital que permitirá sobrevivir o no.

A la sombra del conocimiento parcial, el escritor describe, luce la adjetivación siempre imprecisa, siempre insuficiente. Frente al desconocimiento, el escritor hilvana causas que expliquen efectos, relatos de vicisitudes que el tiempo trae, maniobras y astucias que su protagonista sabrá sacar de sí para alcanzar su fin. 

Finalmente, enfrentado a la nada, a lo innominado, el escritor revela la relación evolutiva del personaje con su entorno, ambos interdependientes e inmersos en una historia compleja donde no caben objetivos sino situaciones, en donde el sujeto se desdibujará y diluirá. ¿Cuál es la diferencia entre la situación y el personaje? Ninguna. El personaje es la situación, la situación es el personaje.

domingo, enero 14, 2018

Patria

Recibo habitualmente la revista cuatrimestral MuseumsJournal  Berlin&Potsdam, y el último numero aborda  el relato sobre el exilio.




Me ha parecido un tema de absoluta actualidad, aunque nunca debiera haberlo dejado de ser, porque hace referencia al sentido más profundo de patria que tan importante es para una gran mayoría de la ciudadanía. Aunque para otros no sea así, como es en el caso de Pessoa para el que su patria no era un lugar, una ciudad o un país, si no una lengua, la portuguesa. El exilio se manifiesta cuando expulsado fuera de casa por motivos económicos, políticos, religiosos, sociales, o los que fuere, el ciudadano se encuentra sin posibilidad de volver. El exilio no es marchar, el exilio es no poder volver. Así se genera un sentimiento que se instaura dentro de cada uno, que no depende del lugar de donde se salió ni del de acogida. Es un desgarro en el "sí mismo". La patria, ese lugar, ciudad o país en el que se ha nacido, forma parte de cada uno, como la religión, y como ésta, la patria es personal. Ambas pueden abarcar desde un sentimiento mínimo hasta una dependencia vital absoluta, desde un agnosticismo hasta un sacerdocio. Esta patria poco tiene que ver con la Patria política –en mayúsculas– que algunos quieren convertir en bien supremo, como cuando antes una religión concreta debía ser el patrón general. Por fortuna, las sociedades modernas ya no son confesionales: caben todos, sea el color de su religiosidad el que sea. Ha sido un gran avance. Ahora solo hace falta que la sociedad deje a la patria en paz; que cada uno viva la suya, en su interior, sin querer imponerla sobre nadie. Sería impensable que Pessoa quisiese imponer su patria, la lengua portuguesa, él que creía que la ignorancia, el fanatismo y la tiranía eran los peores males. Mostrar cariño hacia la patria, –como lo hizo Smetana con su música patriótica allá por donde fluye el Moldava–,  es la expresión de un sentimiento noble que él participó con los demás hombres y mujeres del mundo.


La versión que escuché en los años 70 

Para el ciudadano actual –el que se mueve entre la dimensión pequeña de su lugar y la inabarcable e incomprensible del mundo global–, las quimeras intermedias representan el ensueño donde pueden medrar los oportunistas, los del poder por el poder.  Ojalá nadie definiera "pueblos" ni "unidades de destino" con las que el ciudadano se encontrase en deuda, perdida la gratuidad en el haber nacido. Entonces, probablemente, este ciudadano no tendría que exiliarse más y podría vivir su sentimiento patriótico, al igual que el religioso, sin amenazas.

Eclipse de luna desde mi balcón. 






sábado, enero 06, 2018

Epifanía

La realidad, activador del pensamiento


Un año más han vuelto los Reyes, aunque en algunos lugares los hayan visto de formas muy distintas, versión femenina incluida. Y es que la realidad nuestra es muy distinta de la de todos los que nos acompañan sobre esta capa de vida que cubre la tierra. Ellos sólo tienen una, realizar bien aquello para lo que están programados.

Lib


Nosotros hacemos lo que nos viene en gana. Ponemos o sacamos reyes, magas, papás noel, y lo que haga falta para mantener ese vínculo de unión, transparente como el agua o el aire que nos da soporte a fin de que desarrollemos nuestra doble articulación, esa capacidad original. Los animales se comunican por sonidos orales o cantos laríngeos, nosotros aprendimos a construir un lenguaje abstracto con sonidos laríngeos combinados con modulaciones orales. Ellos utilizan palancas y nosotros diseñamos máquinas que hacen máquinas. Ellos procrean y  nosotros hacemos el amor. Sus crías vienen a un mundo que siempre es el mismo, las nuestras vienen a uno que siempre es distinto. La nuestra es una realidad particular, una realidad que nos empuja a hacer cosas, a crear el tiempo por el pensar y la actividad.

Coronado!!!
La Epifanía es el reconocimiento de ese salto a una realidad construida, no dada. Por eso, celebrarla recordando el tiempo de la inocencia es el mayor de los regalos.

martes, diciembre 19, 2017

NADALA 2017






Mi Belén en los años cincuenta



Hem bastit el pessebre en un angle
del menjador, sobre una taula vella,
el pessebre mateix de cada any
amb la mula i el bou i l'Infant
i els tres Reis i l'estrella.
Hem obert innombrables camins,
tots d'adreça a la Cova,
amb correus de vells pelegrins
–tots nosaltres– atents a l'auster caminar de la prova.
I en la nit del misteri hem cantat
les antiguas cançons
de la mula i el bou i l'Infant i els tres Reis i l'estrella.
I oferíem la nit amb els ulls i les mans.
I cantàvem molt baix, amb vergonya potser de saber-nos
germans
de l'Infant i de tots en la nit de la gran meravella.


Paraules al vent
Miquel Martí i Pol (1951-1953)



Miquel Martí i Pol, con su profundidad poética, nos acompañó a Mariona y a mí durante veinticuatro años. Este año, que ella ya no está, los he recordado con cariño.

El sol no se puso. Éramos nosotros que girábamos y girábamos y hacíamos nacer el día, la noche y el tiempo.



viernes, diciembre 01, 2017

El tono



Objetos, reflejos y sombras 
en nuestra primera casa
Mariona in memoriam

Es el tono la profundidad poética que se consigue tras liberar –no sin esfuerzo– las cargas cotidianas y las angustias por el sobrevivir. Es aquella sensación surgida cuando se afronta el blanco, ese que rebosa de vacío y ciega; es aquella alucinación ante lo no acontecido y, también, es el estremecimiento cuando el tiempo, bajo cualquier excusa, se va y no vuelve. Entonces sólo queda él, el tono, nada más, un silencio reposado sobre una sola nota resonante, continua e invariable.

Después, los que habrán sobrevivido, en aquél momento, y sólo en él, podrán y deberán realizar una interpretación; una interpretación sujeta a la subjetividad del instante y que, cuánto más poética y más ensoñada sea, sabrá discernir mejor aquello que hubo de real una vez trascendidas las palabras y los hechos del pasado.

Mi dibujo sobre papel de arroz con tinta china que hice para Mariona, 1978


He añadido tres imágenes de hace casi cuarenta años que han permanecido reposando en mí. Objetos, sombras, reflejos, líneas entrecruzadas en busca de algún significado y una mirada azabache e hiriente. Un tono que viene de lejos, que resuena remoto y, por ser tan alejado y recobrado, adquiere ahora su mayor dimensión. Claro, una dimensión personal y no decible; tal es esa añorada ausencia de signos y de cualquier sintaxis.


Mirábamos 

Nota: En recuerdo de Mariona. Durante veinticuatro años hicimos el camino juntos y tuvimos dos hijas, Mar y Gina. Ayer, 30 de noviembre, nos dejó frente a un tiempo interrumpido.





domingo, septiembre 24, 2017

Caperucita Roja

Legalidades, moralidad, conflictos y poder

Legalidad negro sobre blanco

En una primera aproximación avisto tres tipos de legalidades: la que proviene de los pactos entre los hombres, la que proviene de las divinidades o desde conceptos como pueblo o unidades de destino y, finalmente, la impuesta por la fuerza.


Legalidad divina, unidad de destino
Videla, un dictador más


Una mirada más atenta permite atisbar que las tres legalidades se enmarcan dentro de una esfera que las vigila; la moralidad. Ella será la que las hará permeables al flujo del tiempo.    

Así, ¿de dónde surgen los conflictos, las confrontaciones cuando dos legalidades se enfrentan?
Habrá conflicto, sobre todo, cuando una legalidad emergente se quiera imponer por la fuerza o cuando lo quiera hacer mediante métodos no pactados. En el primer caso asistimos a un golpe de estado violento, con el ejército en la calle, y en el segundo a  una revolución. En todo caso, cada una de las legalidades, la antigua y la nueva, se justificarán y se arrogarán a sí mismas la mayor de las moralidades.


Hundidos en la miseria de las ideas irreductibles, resuelven sus diferencias

¿Y cómo se acaba todo esto ante actitudes tan irreductibles, incapaces de iniciar cualquier diálogo?  Sabido es que no pueden convivir dos legalidades al mismo tiempo, por tanto, una habrá de prevalecer sobre la otra. La legalidad emergente solo podrá salir adelante si demuestra la inconsistencia de la legalidad vigente y consigue, mediante la fuerza de la ocupación del espacio público, el desgaste del contrario, mientras que éste, para resolver el apremio, solo tendrá a su alcance la fuerza para doblegar a la insurgencia.
La confrontación, pues, finaliza cuando una de las legalidades anula a la otra, como habitualmente el lobo a Caperucita, sin excluir que la Caperucita, en alguna ocasión, liquide al final al lobo. Es decir, siempre, de un signo u otro, habrá un acto de violencia. 

La violencia irrumpiendo

Solo después, cuando parezca que todo ha acabado, alguien ajeno y conocedor de la escena podrá intervenir.
Kant dixit
            

Vueltas las aguas a su cauce dejarán al aire el verdadero problema: 
que la moralidad debe tener consciencia de legalidad (Kant dixit) y la legalidad debe abarcar la máxima amplitud moral. En definitiva, todo ello no es nada más que el reflejo de esa naturaleza humana nuestra tan inefable e inabarcable, esa naturaleza que ha de ser construida cada día y que tolera tan mal el inmovilismo. 
             
Por cierto, solo la humildad y el abrazo fraternal pueden dar lugar al sosiego indispensable para otear conjuntamente horizontes diáfanos.